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Archive for 20 abril 2011

Algo escribimos en un post anterior sobre expresiones críticas de Dalla Vía (integrante de la Cámara Nacional Electoral -CNE-) en cuanto a la ausencia de reglamentación de la ley de partidos políticos. Y, también, otro post sobre el procedimiento de control parlamentario de la promulgación parcial de la reforma a la Ley de partidos políticos.

En esta ocasión leemos un fallo de la CNE que aplica ciertos artículos de la Ley Orgánica de Partidos Políticos (Ley 23.298) reformada por la Ley de Democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral (Ley 26.571) vinculado al candente tema de las caducidades.

Hechos

Los apoderados de “Nueva Izquierda” se presentan ante el Juez de primera instancia con competencia electoral en Santiago del Estero solicitando el reconocimiento de la personería jurídico-política. La solicitud es rechazada por el juez de primera instancia. Los solicitantes apelan la resolución ante la Cámara Nacional Electoral. Que a su vez confirman la sentencia objeto de la apelación.

Qué dijo el juez de primera instancia

Realiza un control de legalidad sobre la solicitud de personería por parte de la agrupación “Nueva Izquierda”. El control es de carácter formal y al resolver afirma que “surge la identidad de algunas autoridades, del apoderado, del domicilio partidario, y de casi la totalidad de la declaración de principios y las bases de acción política acompañados, con los de otro partido reconocido en el distrito.” Añadimos el resaltado pues allí está la cuestión vinculada al obiter dictum. El otro partido del distrito es el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST).

Argumentos del solicitante que apela la decisión

Decimos primero que los argumentos, por lo menos en la transcripción que realiza la Cámara, son bastante escuetos, carentes de peso y no llegan a poner en duda o controvertir los argumentos del juez de primera instancia. En concreto afirma el solicitante, entre otras cosas, que desconoce las similitudes que encuentra el juez para rechazar.

Argumentos de la Cámara

Comienza posicionando institucionalmente a los partidos políticos (PP) con diversas citas doctrinales y fallos de la Corte Suprema. En ese sentido, entre otras cosas dice que los PP:

“constituyen grupos humanos institucionalizados bajo la forma de asociación, cuyos miembros se unen mediante una doctrina común y una organización estable”. Y enfatiza el elemento de permanencia y estabilidad de los PP como esencia de la existencia de los mismos.

Luego de establecer lo dicho la Cámara despliega un control sobre lo actuado por el juez de primera instancia y afirma que las similitudes determinadas quedaron “de manifiesto en virtud de la mera constatación de los asientos del Registro de partidos políticos del distrito, en el marco del control de legalidad que debe efectuar de oficio.” (cons. 6). Además en el mismo considerando (segundo párrafo) los jueces avanzan en el control de las firmas (otra formalidad) y sostienen que: “vale advertir que la presentación del acta de fs. 1, no sólo carece de la certificación exigida legalmente, sino que -además- no está suscripta siquiera por las cuatro personas allí mencionadas como miembros fundadores”. Hasta allí subsunción pura. La ley exige ciertos requisitos formales el solicitante no los cumple por tanto la CNE concluye el razonamiento afirmando que “se verifica un cuadro de elementos graves, plurales, precisos y concordantes que convergen en demostrar la inexistencia de una nueva agrupación política real; viciando desde su génesis el trámite tendiente a obtener su reconocimiento como tal.”

Hasta allí los razonamientos formales en cuanto al rechazo de la presentación de los solicitantes. Pero, la CNE, añade algunas argumentaciones adicionales como obiter dictum a modo de mensaje para los jueces de primera instancia (a caso ¿dándoles letra?) en cuanto a las agrupaciones políticas que caducan e intentan mantener la personería creando un nuevo PP “mellizo”. En las propias palabras de la Cámara y con mayor elegancia: que la Ley Orgánica de Partidos Políticos contiene una directiva tendiente a prevenir que las agrupaciones eludan la condición temporal prevista para que los partidos caducos soliciten nuevamente su personalidad política” (cons. 8).

Para ello toma de base normativa el art. 53 reformado de la ley  orgánica de partidos políticos, el cual establece que

“los juzgados federales con competencia electoral de cada distrito no podrán registrar nuevos partidos integrados por ex afiliados a un mismo partido político declarado caduco que representen más del cincuenta por ciento (50%) de las afiliaciones requeridas para la constitución del nuevo partido.”

Lo cual le permite afirmar “la agrupación política reconocida arriba (MST) mencionada está actualmente sometida a un proceso de caducidad, la conducta de sus autoridades no es ajena… al proceder censurado por la norma”.

A primera lectura el fallo es una aplicación formal de los requisitos que sirven de base para realizar el control de legalidad de las presentaciones donde se solicita la personería de una agrupación política. Pero los jueces de la Cámara parecen aprovechar la ocasión para despacharse con un dictum enviando un mensaje a los operadores jurídicos para que no incurran en el actuar que está previsto (o prohibido) en el citado art. 53. Y es un giño de ojos para el juez de primera instancia que entendió en la causa y en el al resto de los magistrados de las primeras instancias.

Decimos mensaje vía ditum por que nunca pudo rechazar la solicitud, el juez de primera instancia ni la Cámara, utilizando como razonamiento central la aplicación del art. 53 dado que no parece existir una sentencia firme respecto de la caducidad del MST al afirmar la misma Cámara que “está actualmente sometida a un proceso de caducidad”.

Los Melli ¡NO!

Los 149 PP que caducaron desde la entrada en vigencia de la reforma a la Ley Orgánica de Partidos Políticos son el contexto inmediato de este fallo cuya virtud está en el mensaje vía dictum a este cumulo de PP que caducaron para que ahora no pretendan cada uno “tener un mellizo”  por que:

“las autoridades de un partido político podrían fundar infinitos partidos políticos con los mismos adherentes, autoridades, apoderados, sede partidaria, declaración de principios, bases de acción política y carta orgánica; circunstancia que, por el absurdo que denota, no puede ser cohonestada por este Tribunal” (cons. 7).

Links:

Fallo de la CNE: “Nueva Izquierda s/reconocimiento de personalidad política

Nota de la CIJ sobre las caducidades.

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Abrimos un espacio en el blog, con el fin de comentar “cosas que vamos leyendo”, en la medida que trabajo y estudio nos lo permiten. Convencidos de la importancia de tener: hábito de lectura, capacidad de análisis crítico de esas lecturas, y biblioteca correspondiente, son cosas valiosas, necesarias y útiles para un abogado / futuro abogado.

Este libro no es una novedad editorial, pero si es una pieza de lectura actual, relevante para, creo,  todo estudiante de abogacía, y todo abogado. Nos referimos a El método en derecho, de Agustín Gordillo (Don Agustín). El libro tiene casi tantos años como mi propia vida (1988) y va por la cuarta reimpresión (2001). El curriculum de Gordillo, puede verse en su web y en el propio ejemplar del libro pero para resumirlo en una breve frase “es un tipo que está de vuelta”. Frondoso curriculum,  vida académica y profesional extensa y a su vez extendida a lo largo del globo.

El libro lleva por subtítulo aprender, enseñar, escribir, crear, hacer y el autor, Don Agustín, se propone desplegar muchas de sus ideas entorno a estas prácticas vinculadas con el mundo del Derecho. Para cerrar este comentario, modo introductorio, mencionamos que el libro de tapa a tapa despliega mística de quién ama lo que hace e hizo toda su vida. En cuanto a la prosa es de sencilla aproximación, abundante en citas que exceden “lo jurídico”, lo cual suma bastante a la hora de profundizar en algunas cuestiones.

El libro parte de una premisa que penetra en todos los capítulos y Gordillo la dispara en el primer párrafo del libro que comentamos. Posición critica sobre cómo la Facultad de Derecho está formando abogados (crítica que es trasladable a la actualidad): “no trasmite la metodología de trabajo que el futuro abogado necesitará emplear en su desempeño profesional”.

Un cúmulo de capítulos abordan la manera en que es posible analizar: textos normativos (III), un fallo (IV), un caso en cuanto a los hechos (V). Todas son pistas útiles de cómo abordar el derecho al momento de analizar un caso. Herramientas para desempeñarse con éxito, como alumno primero, y luego como profesional. Estos capítulos son muy adecuados para quiénes comienzan a estudiar derecho dado que allana el camino para comprender de que se trata el gremio. También pueden servir estos capítulos de espejo, donde podemos ver reflejadas aquellas habilidades que toda persona que estudia derecho debe desarrollar.

Otro grupo de capítulos son ideales para quienes gustamos de volcar por escrito, en palabras, nuestros pensamientos, ideas sobre temas que captan nuestra atención. O redacción de tipos textuales más emparentados con el litigar en tribunales. Formas de estimular la creatividad (VIII) donde el autor nos proporciona algunos tips, consejos para comenzar a escribir muy útiles y alentadores. Muy inductivo. Y para un momento posterior de la actividad de volcar ideas en papel tenemos: El nacimiento y registro de las ideas creativas (IX) que continúa la tesitura del capítulo VIII pero con algunos agregados entretenidos, como notas bibliográfica de escritores, músicos que son traídas ejemplificativamente. Divertido capítulo.

Los capítulos XIV a XVI para quienes gustan de la docencia es interesante observar alguna perspectiva de distintos modos de dar clases de forma tal que sea posible superar aquel primer escollo que presentan nuestras facultades de derecho (en aquel entonces y hoy en día).

Como nota de color Gordillo dedica todo un capítulo (VII) a esbozar algo así como el funcionamiento del cerebro, y como eso afecta directamente la manera en la que producimos nuestro trabajo, aquello que escribimos o creamos. Raro. No obstante la rareza es información útil al momento de aprender, enseñar, escribir, crear, hacer en derecho.

A modo de muestra, haciendo foco, de manera más preciso al contenido del libro transcribo un párrafo muy lúcido:

“…la fuerza de nuestro argumento no dependerá de como expliquemos el Derecho vigente, en lo que este tenga de claro y uniforme, sino de como convenzamos de que nuestro caso meritúa ser incluido bajo tal o cual regla de Derecho.”

Brillante.

Creo que esto da en el corazón de la forma (deficiente) en la que se enseña derecho en nuestras facultades. Se nos enseña a exponer o explicar el derecho vigente. Pero no así a argumentar – convencer de qué manera nuestro caso merece ser calificado jurídicamente de tal o cual manera o subsumido bajo tal o cual norma o que es susceptible de ser abarcado por tal o cual excepción a determinada prohibición, etc. Bendita facultad.

Links:

Pagina donde están subidos todos los libros de Gordillo acá.

Entrevista en formato audio por acá. Para no perdérsela. La introducción es algo pesada pero paciencia hasta que comienza.

El Método en Derecho, por aquí.

 

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